Life in times of Coronavirus/ La vida en tiempos del COVID

Here we are, going through the same crisis almost at the same time: some countries are still living in the past, while others live in the future and we try to make sense of our present.

I remember thinking for the longest time that if we had one common enemy, perhaps we would join forces.

And then environmental catastrophes came, and we all kept thinking only about our own borders.

Now it’s borderless. It has hurt the economy, so everyone is finally paying attention. We all feel it.

Could Mother Nature be this wise? Will the effect last? Will our mindset change?

We are being forced to think of the impact of our actions even if governments don’t take the right decisions. We are self-governing ourselves because in a world of fake news we can only trust our instincts and use the window into the past that has been given to us thanks to Asia and Europe to know better than our government.

I do think there’s hope. I do think we are headed to a new world order given the economical impact that we are facing.

Time stands still.

Nothing is said.

The door softly closes.

And the only eyes we have to look into are our own,

reflected in the mirror.

Only in silence we can consider the image before us.

Time to realize how much others matter.

I remember going through hurricane Irma and seeing another side of humanity thinking, couldn’t we be doing things differently?

And yet the world seemed not to care, and I put my hope away.

Then it happened again when I was at at a horrible earthquake in Mexico, but as life continued to be the same everywhere else I felt forced to believe it was nothing and just put away once again, both hope and pain, because you have to continue at the same pace in this rat race towards I don’t know what that we are always trying to be the best at.

But now we are all in this together, and lives are being lost without the possibility of being celebrated because there’s not even space to

bury the death. And hugs come with a high price to pay.

And yet, we are in this together, and will do everything in our power to find the light.

Because that’s what humans do. We always search for the light.

And we will find it.

Better. Stronger.

La vida en tiempos del Coronavirus

Aquí estamos, pasando por la misma crisis casi al mismo tiempo: algunos países todavía viven en el pasado, mientras que otros viven en el futuro y tratamos de darle sentido a nuestro presente.

Recuerdo haber pensado durante mucho tiempo que si tuviéramos un enemigo común, quizás uniríamos fuerzas.

Y luego vinieron las catástrofes ambientales, y todos seguimos pensando solo en nuestras propias naciones.

Ahora se borraron las fronteras. Ha dañado la economía, por lo que finalmente todos están prestando atención. Todos lo sentimos.

¿Podría la madre naturaleza ser tan sabia? ¿Durará el efecto? ¿Cambiará nuestra mentalidad?

Nos vemos obligados a pensar en el impacto de nuestras acciones, incluso si los gobiernos no toman las decisiones correctas. Nos auto gobernamos, porque en un mundo de noticias falsas solo podemos confiar en nuestros instintos y usar la ventana al pasado que se nos ha dado gracias a Asia y Europa para saber mejor que nuestro gobierno.

Creo que hay esperanza. Creo que nos dirigimos a un nuevo orden mundial dado el impacto económico que enfrentamos.

El tiempo se detiene.

Nada se dice.

La puerta se cierra suavemente.

Y los únicos ojos que tenemos que mirar

son los nuestros,

reflejados en el espejo.

Solo en silencio podemos considerar la imagen que tenemos ante nosotros.

Es hora de darse cuenta de cuánto importan los demás y lo trenzados que estamos.

Me acuerdo cuando fue el huracán Irma y vi un lado distinto de la humanidad pensando: ¿no podríamos estar haciendo las cosas de manera diferente?

Y, sin embargo, al mundo parecía no importarle, y guardé mi esperanza.

Luego sucedió nuevamente cuando estaba en un terrible terremoto en México, pero a medida que la vida seguía siendo la misma en todas partes, me sentí obligada a creer que no era nada y solo lo guardé una vez más, tanto la esperanza como el dolor, porque tienes que continuar al mismo ritmo en esta carrera de ratas hacia no-sé-qué que siempre estamos tratando de ganar.

Pero ahora estamos todos juntos en esto, y se están perdiendo vidas sin la posibilidad de ser celebradas porque ni siquiera hay espacio para enterrar a los muertos.

Y los abrazos salen muy caros.

Y sin embargo, estamos juntos en esto, y haremos todo lo que esté a nuestro alcance para encontrar la luz.

Porque eso es lo que hacemos los humanos. Siempre buscamos la luz.

Y la encontraremos.

Mejor. Más fuertes que nunca.

Pictures by Celia D Luna

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