Una ceremonia de trenzado: Fragmento dos.

Por Danié Gómez-Ortigoza

agosto 10, 2020

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El trenzado es un portal al corazón. Es un ritual tan antiguo como la humanidad y siempre ha sido un intercambio energético de suma importancia que trasciende el tiempo, la nacionalidad y la religión. Para mí, en Canvas, el tocado que llevo, que está inspirado en la tradición tehuana de Oaxaca, he encontrado un símbolo visual del hilo invisible y muchas veces imperceptible que nos trenza. Nos recuerda que somos uno.

Reproduce el video

Mientras trenzaba el cabello de las mujeres que amo y admiro, mechón a mechón en este círculo de confianza de mujeres, me di cuenta del poder de este hilo. Los cuatro nos unimos en un movimiento coordinado de la mano que nos unió.

Nos abrazamos. Nos besamos, bailamos. Nos reímos.

No sabíamos que algo que parecía tan simple y fuera de lo común se volvería extraordinario un día después. Y que en ese proceso su significado cobraría más relevancia que nunca.

Mientras retrocedo en momentos como estos y veo lo que está sucediendo; mientras veo a las personas que amo separadas por fronteras más visibles que nunca, me doy cuenta de que debo seguir trenzando: dos mechones de cabello, un mechón de tela.

Cuando tienes el pelo suelto, solían decir nuestros ancianos nativos, tus pensamientos están por todos lados. Lo mismo sucede cuando todos vamos por caminos separados. Solo mantenlos juntos.

Juntos estamos.

(El círculo de trenzado está compuesto por Britta Hanson, Vava Charly, Tara Benmeleh y Danie Gomez-Ortigoza. Las fotos fueron tomadas por Emma del Rey y el video por Celia D. Luna. Los looks son de Caravana y la joyería de Spiritoftara)